martes, 23 de enero de 2024

Signos de mejorías || Williams Caballero


Hace unos días el presidente de Asociación Bancaria de Venezuela, Pedro Pacheco, comentó ante los medios de comunicación que la dinámica de los depósitos bancarios en bolívares nominales se ubicó en un 44% en el 2023, cuya proporción se le atribuye a la disminución de la inflación.

Permítanme citarlo a continuación: «Los depósitos crecieron en un 200% y la inflación fue de un 198.9% y eso denota un crecimiento mínimo pero real. Cuando se realiza ese mismo análisis en términos de dólares, resulta que el 2023 los depósitos crecieron respecto al 2022 en un 44%».

Los números no engañan y esta es una realidad, que aunque es muy pequeña sigue siendo un avance para la economía nacional.

Sigamos observando las palabras de Pacheco, quien agregó que «cualquier crecimiento es insignificante con una economía que necesita financiamiento y una capacidad de infraestructura y desarrollo personal que son fundamentales para el crecimiento de la economía del país».

Otra vez el banquero da en el clavo, pues Venezuela necesita trabajar en su inserción en la economía global con el propósito de mejorar la situación interna. Sin duda, ese es el camino.

Y siguió: «en el 2023 el porcentaje de los depósitos bancarios en divisas ha bajado considerablemente y es del 45.7% aproximadamente. El bolívar tiene una mayor presencia frente al dólar».

Este punto es interesante, pues – aquí difiero – no creo que el bolívar gane terreno frente al dólar, sino que la inyección de divisas a la economía ha disminuido.

Recordemos que en los dos años anteriores hubo un exhorbitante flujo de dólares en la economía nacional el cual se reflejó en todos los niveles de la economía.

Ahora bien, aun falta mucho para sanar la economía nacional, pues requerimos que el Estado deje atrás las malas praxis de la expropiación, de la asfixia fiscal y de la intimidación económica.

Necesitamos una economía más abierta, más libre y con mayores oportunidades para pequeños, medianos y grandes productores, pues no debemos seguir como estamos sumergidos en un estatismo que es paralizante.

Debemos abrir al país a la inversión extranjera, dolarizar la economía y dejar atrás los dogmatismos políticos. 

Es hora del pragmatismo económico y tomar las acciones que el país necesita y que la sociedad reclama.

Ya no debemos perder más el tiempo, debemos apretar el acelerador de la economía y aprovechar el momento del cese de las restricciones comerciales internacionales y, ¿por qué no decirlo?, Aprovechar la situación del Medio Oriente que significa una oportunidad comercial para el petróleo venezolano.

¡Se tenía que decir y se dijo!

jueves, 4 de enero de 2024

Retos 2024 / Williams Caballero


A unos pocos días para que entremos en el 2024, las perspectivas económicas parecieran que son positivas a pesar de todos los problemas que padece y ha padecido Venezuela en los últimos años.

Por ejemplo, el experto Luis Vicente León aseguró que en el 2024 se proyecta un crecimiento positivo.

León estima un crecimiento que puede oscilar entre 4 al 12%, lo que significaría un repunte muy interesante para la nación.

«El punto diferenciador entre las dos proyecciones, el 4% y el 12%, depende del mantenimiento de las licencias petroleras por parte de los Estados Unidos», dijo.

Manifestó que Venezuela pueda alcanzar la producción de un millón de barriles de petróleo diario «sin grandes inversiones».

Por su parte la Asociación Bancaria de Venezuela (ABV), reveló que el índice de intermediación financiera experimentó un significativo crecimiento durante los últimos meses y de mantenerse así, y tener otras condiciones favorables para la economía, ésta podría situarse entre un 4% y un 10%.

Para León – presidente de Datanálisis – y la ABV las proyecciones de crecimiento coinciden más o menos en paralelo.

Veamos lo que dice el presidente de la ABV, Pedro Pacheco, sobre el particular; en función a su criterio el indicador alcanzó el 46% hasta el mes de agosto, en comparación con el 36% registrado en diciembre de 2022.

Sin embargo, el banquero – durante una entrevista para Unión Radio – señaló que este incremento aún no es suficiente para impulsar el sector financiero en el país.

Por su lado, el economista en jefe de Ecoanalítica, Luis Arturo Bárcenas, avizora un 2024 optimista en la economía, sólo si la inflación se mantiene y si se da la confianza más amplia de inversionistas.

«Probablemente haya un crecimiento importante porque el venezolano va a disponer de más recursos. El sistema político también podría ayudar con respecto a las sanciones en cierta medida, pero son insuficientes y eso genera incertidumbre», mencionó Bárcenas.

Lo cierto es que al día de hoy tenemos una visión esperanzadora aunque no totalmente sólida; se deben tomar acciones para generar más confianza e impulsar políticas que le den estabilidad a la economía venezolana. Amanecerá y veremos.

¡Se tenía que decir y se dijo!

Incertidumbre || José Dionisio Solórzano

Sintaxis Política  Venezuela está sumergida en un océano de dudas y miedos. Las declaraciones de los actores políticos en pugna empeoran día...