miércoles, 10 de mayo de 2023

Abran la puerta // Williams Caballero



Es momento que el gobierno venezolano decida abrir la puerta de la nación a todos aquellos sectores que quieren invertir en el territorio nacional, es necesario abrir todos los canales y medios para la reactivación de la productividad en el país.

Desde las altas cumbres del poder deben generarse políticas que generen confianza, estabilidad, orden y tranquilidad para que todos aquellos factores con capacidad de invertir lo pueden hacer con libertad dentro del territorio venezolano.

Bajando los impuestos, eliminando de raíz los peligros en torno a posibles expropiaciones y generando seguridad jurídica dentro del territorio venezolano, podríamos transmitirle a centenares de empresarios, inversionistas y emprendedores en el mundo la confianza que ellos necesitan para venir a Venezuela.

Nos urge reavivar toda la zonas industriales de todo el país, volver a tener una industria manufacturera real, productiva, eficiente y generadora de empleos, necesitamos que las empresas automotrices vuelvan al país, que procesadora de alimentos fabriquen sus artículos o productos en nuestra nación.

No hay cabida, en la Venezuela de hoy ni en la Venezuela de mañana, a un retorno a la economía de puertos, aquella que se nutría de los petrodólares y que le encantaba traer de afuera todos los productos que se hubiesen podido producir con tranquilidad en nuestro país. Esta etapa quedó en el pasado y allí se tiene que quedar.

Debemos construir una Venezuela con una industria fuerte, como un campo productivo, con las empresas básicas en manos de aquellos que la sepan manejar y sacarle provecho; el Estado nacional debe sostenerse en el cobro de impuestos y que éstos no asfixien a los empresarios y en los emprendedores.

Esta es la economía que necesitamos construir, no sólo desde el alto gobierno sino entre todos y cada uno de los venezolanos, sin distingo de posiciones políticas o creencias personales.

La tarea de la reconstrucción económica venezolana no es particular, por el contrario la misma debe ser colectiva.

Una economía sana, robusta, y en permanente movimiento es la única forma de rescatar a nuestra República de la inercia económica en la cual han sumergido políticas proteccionistas y erradas que han generado inflación, desabastecimiento, y una gravísima crisis económica que se refleja en los enormes índices de migración que hoy subsiste en nuestra tierra.

El próximo gobierno, aquel que se elija y se instaura a partir del 2024, sin importar el color político debe tomar decisiones vitales para salvar la economía venezolana, entre ellas volver a insistir en la imperiosa necesidad de dolarizar al país.

Con una industria reactivada, con un campo productivo, con una economía dolarizada y con sueldos y salarios justos, equilibrados y acordes a las necesidades y a las capacidades de trabajadores y empresarios, iniciaremos el ascenso – paulatino y decidido – del sistema económico venezolano.

De lo contrario, seguiremos por el mismo camino hasta ahora andado y el cual nos ha llevado al borde del precipicio económico.

Es decir, hoy debemos cambiar la economía para tener un futuro mañana. Si no lo hacemos, entonces sería recomendable bajar la santamaría de una vez.

¡Se tenía que decir y se dijo!

martes, 2 de mayo de 2023

Salario // Williams Caballero




El Presidente de la República, Nicolás Maduro, anunció un ajuste de los ingresos de los trabajadores venezolanos, centrándose puntualmente en los cestaticket y el “Bono de Guerra Económica”, y sobre eso escribiremos algunas opiniones.

La inmensa mayoría de los trabajadores venezolanos aspiraban un aumento salarial acorde con las enormes necesidades que viven en el día a día, y lo informado por el Jefe de Estado solo despertó molestia y frustración entre los trabajadores.

Dejar el sueldo mínimo en 130 bolívares, es decir unos 5 dólares, fue un golpe terrible para muchos padres de familias, y la compensación que el Estado efectúa mediante la cesta de alimentación y los bonos no son suficientes para llenar los requerimientos de un hogar promedio.

El Gobierno Nacional con la estrategia que aplicó quería evitar una devaluación del bolívar, pues un aumento de los sueldos y salarios a unos 30 ó 40 dólares iba a ocasionar dos cosas: Inflación y Devaluación.

Inflación, porque más de un comerciante el día después de subir el salario iba a remarcar los precios de sus productos, generando mayor inflación y encarecimiento del costo de la vida.

Devaluación, pues el aumento del dólar iba a ser indetenible, tal y como ocurrió cuando el Gobierno Nacional le pagó aquel bono especial a los docentes hace unos meses atrás.

Ahora bien, desde Miraflores quisieron evitar ese golpe y optaron por mantener el salario como estaba e incrementar las otras entradas de los trabajadores, eso que llaman el salario integral, y así evitar más inflación y más devaluación.

Lo qué pasa con esta medida es que ni el cestaticket ni el bono de guerra tienen repercusión en las prestaciones salariales ni en ningún otro cálculo de beneficio para la clase trabajadora.

Y ¿cuál es la solución a esta problemática? Como lo hemos venido diciendo la única forma de controlar la inflación, regresarle el poder adquisitivo a los venezolanos y no afectar a los generadores de empleo en el país es la dolarización de la economía.

Si, sólo dolarizando la economía podríamos generar estabilidad económica, monetaria y salarial para el país.

¡Se tenía que decir y se dijo!

Incertidumbre || José Dionisio Solórzano

Sintaxis Política  Venezuela está sumergida en un océano de dudas y miedos. Las declaraciones de los actores políticos en pugna empeoran día...