miércoles, 25 de enero de 2023

Hiperinflación, ¿otra vez?

Williams Caballero 

Habíamos superado el tema de la hiperinflación, sin embargo pareciera que los signos que estamos viviendo y/o padeciendo, nos indican que el fantasma de la hiperinflación pudiera regresar a nuestras vidas.

De acuerdo con las cifras, el peligro que retorne el fenómeno de la hiperinflación es real; y todo esto a pesar que se había dado por superado a principios del año pasado.

Según estimaciones de varios expertos la economía venezolana está dando pasos agigantados nuevamente a la inflación desmedida; como ellos mismos dicen estamos frente a un «momento crítico» de la economía.

La caótica y alarmante depreciación del bolívar se ve reflejada en los bajos salarios y en el aumento del dólar, y en las consecuencias sociales que podemos ver cada día en todos los rincones del país; algo angustiante para decir lo menos. 

Todo esto se vuelve más y más peligroso cuando observamos que el pasado 20 de enero de 2023, el dólar paralelo se cotizó a razón de 21,85 bolívares por divisa; mientras que el oficial del Banco Central de Venezuela (BCV) en 20,29 bolívares. Todo indica que la depreciación del bolívar es total y sin límites. 

El Gobierno nacional, para contener el aumento acelerado de la divisa estadounidense, ha venido implementado una estrategia bancaria con la inyección de dólares, una medida que le ha funcionado a medias desde que se implementó el año 2021.

La misma le funcionó el Ejecutivo para contener la hiperinflación sostenida durante cuatro años.

No obstante, el 20 de enero del año pasado el dólar paralelo se ubicó en 4,77 bolívares, mientras que que el oficial cerró en 4,64 bolívares, de acuerdo con el promedio ponderado de las operaciones de las mesas de cambio de las instituciones bancarias.

Eso quiere decir que de ese 20 de enero de 2022 a este 22 de enero del 2023, el dólar ha aumentado 17,08 veces su valor frente al bolívar venezolano. 

Entonces, ¿qué hacer ante esta situación? Primero el Gobierno Nacional debe admitir que mantener el bolívar como unidad monetaria es insostenible. Se debe dar el paso a cambiar de moneda formalmente o abrir todos los proceso para la dolarización de la economía.

Segundo, el Estado debe ingeniarse para recapitalizarse e invertir un gran número de recursos a reactivar el aparato productivo y darle movilidad económica al país. Y, para esto, una de las alternativas viables es la construcción de obras públicas.

Me explico, si el Estado consigue recursos para la inversión de obras públicas de gran envergadura generará miles de puestos de empleos estables y bien remunerados, estos a su vez generarán más dinero circundante, si la necesidad de emitir más papel moneda, y aumentara el cobro de más impuestos; esto producirá un movimiento vital del comercio y demás áreas de la economía.

Lo expuesto, a la par de la inversión privada, – dándole garantías de seguridad jurídica y personal a los inversores, empresarios y emprendedores – lograríamos alcanzar una economía que repunte dejando atrás a la inflación y a la hiperinflación.

Todo esto es posible, siempre y cuando exista voluntad política por parte de los gobernantes.

¡Se tenía que decir y se dijo!

jueves, 19 de enero de 2023

Oferta / por Williams Caballero

Son plausibles todos los esfuerzos que se están haciendo en materia de promoción turística en el estado Anzoátegui, algo que hacía falta desde hace mucho tiempo. Sin embargo, es importante recalcar que se debe hacer un enorme trabajo en mejorar y aumentar la oferta de bienes y servicios turísticos.

Es cierto que en el último año hemos visto como se han incrementado espacios públicos para el disfrute de nativos y visitantes, además vimos la inauguración del Eurobuilding, no obstante aún estamos en mora.

El estado Anzoátegui necesita ser competitivo – al igual que el resto del oriente venezolano – para hacerle frente a la oferta turística de otros destinos turísticos como Aruba, Curazao, Bonaire, Martinique, entre tantos otros. Debemos mejorar lo que le presentamos a nuestros posibles temporadistas.

Debemos contar con más camas disponibles y en todos los niveles. Si, no solo se trata de grandes hoteles 5 estrella – que son fundamentales – sino darle a los visitantes una gama de opciones de buen nivel, sin perder el valor de lo confortable, agradable y acogedor.

Necesitamos hoteles de 4 y 3 estrellas, posadas en la playa, en el campo, en las zonas coloniales. Necesitamos darle opciones de hospedaje, y, no solo esto, sino de distracción.

Naturalmente Anzoátegui no solo cuenta con playas, sino con montañas, llanuras, cascos históricos, y mucho más. Es por ello que se debe potenciar la diversificación de la oferta turística para que más personas sepan lo que podemos ofertar aquí.

Y, también se trata de optimizar todo lo demás. Por ejemplo multiplicar las alternativas gastronómicas, de diversión y entretenimiento siendo que esto es una de las cosas que más demandan los vacacionistas en el mundo.

Aquí hago una pausa para recordar que no existe vacaciones en el Caribe sin casinos. Se debe trabajar para que los casinos del país sean iguales – o mejores – que los existentes en las islas del caribe. Pues, éste servicio siempre ha sido un gancho para los que les agrada visitar esta zona del globo terráqueo.

Debemos mejorar la oferta integral del país, es la única forma para que todos los esfuerzos que se están haciendo tengan el resultado que se espera. O, de lo contrario, sería como arar en el Mar.

Y ¿cómo se logra esto? Abriendo aún más la participación de los privados. Dándole seguridad personal y jurídica a los inversores; dejando a un lado dogmatismos anticuados y permitiendo que el capital internacional invierta y se desarrolle en Venezuela, así de sencillo.

Necesitamos que los que saben de hoteleria, que los expertos en el negocio de juegos de azar, que los conocedores del área del entretenimiento, gastronomía y más, abran sus operaciones en Venezuela y sobre todo en el estado Anzoátegui. Esto es vital.

Es por ello que veo con agrado la labor que viene desarrollándose desde la Gobernación de Anzoátegui en materia turística, y aún más importante me emocionaré cuando vea más inversiones y más amplitud para que empresarios, inversionistas y emprendedores tengan libertad plena para trabajar en este bello país.

¡Se tenía que decir y se dijo!

viernes, 6 de enero de 2023

Atención, atención | Williams Caballero

Es emocionante, para quienes amamos el turismo y la economía, ver de nuevo en el muelle de El Guamache un barco de crucero europeo y bajando de él casi 500 pasajeros.

La alegría está enmarcada en el significado de este hecho, pues con este primer crucero puede iniciarse una verdadera recuperación del turismo en la Isla de Margarita, podemos ver una reactivación económica en el estado Nueva Esparta y con ello más puestos de trabajo y mayor calidad de vida para los margariteños.

Sin embargo, esta buena noticia necesita de la colaboración de todos para que sea permanente y no una alegría fugaz; quisiera recordarles a todos los prestadores de servicios turísticos (transporte, restaurantes, hospedaje, y más) que con los pasajeros también bajaron a tierra la tripulación.

Y ¿por qué hago hincapié en la tripulación? Pues, los navegantes bajan a observar el trato que los nativos le dan a los turistas; se bajan a monitorear los servicios que se prestan, la calidad de los alimentos y el bienestar y confort que se garantizan en la Isla como destino turístico.

Quienes ejercen algún tipo de acción turística deben entender que debemos enamorar al visitante, atraparlo con amabilidad, cortesía, chispa y mucha mano zurda. O, de lo contrario, esos buques no volverán más.

Debemos evitar que pasen otros 15 años sin turismo en Venezuela; debemos ser competitivos ante Aruba, Curazao, Bonaire, Martinique y las demás islas del Caribe; debemos ofrecer una experiencia placentera para aquellos que lleguen hasta las costas venezolanas.

El país – y sobre todo la isla de Margarita – debe ser un anclaje de buena atención, debido a que esto es la única forma de terminar de cautivar a los temporadistas y afianzarnos como un destino seguro, agradable y bueno para que los barcos de cruceros vuelvan hacer paradas en el país.

Venezuela aún carece de una cultura de atención, no obstante no tenemos tiempo de crear una política en este sentido, es por ello que debemos optar y contar con la sensatez, inteligencia y sentido común de los prestadores de servicio actuales, y a la par ir trabajando en un proceso de identidad con relación a la atención al cliente turístico.

Espero que este crucero no sea el último y que las empresas navieras de turismo sigan manteniendo a Venezuela como una de sus paradas en sus travesías por el Caribe, pues esta es la única forma que tenemos para reactivar el turismo y fomentar la inversión privada en este ramo.

Si logramos que los cruceros paren en Venezuela, si mejoramos la conexión aérea, si vendemos todas las bondades naturales que poseemos como nación y a la vez generamos condiciones de servicios óptimas. Así, y solo así, seremos un destino turístico que compita en el mercado.

Dios nos dio las bellezas naturales, ahora depende de nosotros ser nuevos anfitriones y darle una momento inolvidable a los visitantes.

P.D: Las autoridades deben implementar sanciones muy duras a los delincuentes que atraquen a quienes nos visitan, no solo por el delito cometido sino por afectar la imagen y la economía nacional.

Incertidumbre || José Dionisio Solórzano

Sintaxis Política  Venezuela está sumergida en un océano de dudas y miedos. Las declaraciones de los actores políticos en pugna empeoran día...