miércoles, 26 de abril de 2023

1950 // por Williams Caballero



Permítanme hablarles de la economía venezolana de un año en particular. En 1950 Venezuela tuvo su mejor, o para alguno uno de los mejores, momentos en su vida económica.

En ese año, mientras las grandes potencias del mundo luchaban por recuperarse después de la devastadora Segunda Guerra Mundial, nuestro país gozaba de un Producto Interno Bruto per cápita más rico de la faz de la tierra.

Pues sí, podríamos decir que en 1950 Venezuela era el país más rico del planeta. En ese año nuestra nación era dos veces más rica que Chile, cuatro veces más rica que Japón y 12 veces más rica que China.

En los años 1953 y 1957 el cambio Oficial fijo venezolano era de 3,35 Bs. por Dólar, y esto gracias al fortalecimiento de la economía que arrancó en 1950.

En ese año se duplicaba la producción de arroz, ajonjolí, y cerveza en el país, la industria del rayón alcanzó un crecimiento del 96% entre 1948 y 1950; y sector de la construcción auguraba un incremento de un 30% para 1951.

Los venezolanos vivían un crecimiento exponencial, y no solo era percepción sino una realidad, por ejemplo en aquel año el consumo de energía eléctrica aumentó en un 34%, lo que significaba que cada vez más venezolanos tenían acceso al servicio y poseían equipos eléctricos.

La inflación era muy baja y los esquemas de producción era bueno, el país era una poderosa nación petrolera, y a la vez seguía manteniendo una presencia activa en el campo, poseyendo zonas de altísimas productividad.

Ese año, bajo la dictadura militar, muchos venezolanos veían mejorar sustancialmente su calidad de vida; el país mejoraba profundamente y alcanzaba niveles de liderazgo económico en el continente, superando a Argentina, Chile y hasta al Brasil y México.

Esta ola de crecimiento y estabilidad se mantuvo hasta la década del 60, donde el ascenso venezolano sufrió sus primeras recesiones; luego vino el boom petrolero con Carlos Andrés Pérez, en la llamada “Venezuela Saudita”, pero esa es otra historia.

Lo cierto es que en la década del 50 nuestra nación vivió unos años dorados, un momento de crecimiento, tranquilidad y bonanza económica que le dio al país una imagen positiva no solo entre los americanos del continente, sino ante el mundo.

Fue por ello que en esos años, recibimos la oleada de inmigrantes más grande de la historia.

El país estaba recibiendo con los brazos abiertos a italianos, portugueses y españoles que llegaban a Venezuela a trabajar y a producir su propio futuro.

¡Se tenía que decir y se dijo!

miércoles, 19 de abril de 2023

Lo que tenemos / Williams Caballero



La inmensa mayoría de los venezolanos sabemos que en nuestro país están las mayores reservas de petróleo del mundo; otro tanto menos conoce que poseemos la sexta reserva más grande de gas, sin embargo ¿qué más tenemos en Venezuela?.

En el año 2010 las autoridades venezolanas certificaron que poseemos unas reservas de coltán que rondan los 15.500 toneladas, lo que equivaldrían a unos 100 mil millones de dólares.

Y ¿qué es el coltan? Bueno es un mineral necesario para fabricar smartphones, tablets y ordenadores portátiles.

Sí, el mineral es considerado como el oro negro, y actualmente el 80% de su producción mundial se extrae de República Democrática del Congo.

Para el año 2019, el presidente Nicolás Maduro anunció que Venezuela poseía unos 321 millones 350 mil toneladas en reservas comprobadas de bauxita; es decir, estaríamos hablando de unos 14 mil millones de euros.

Y, ¿qué es la bauxita? Según la página www.química.es la bauxita más que un mineral es un agregado de varios minerales de aluminio. Tiene color pardo con manchas rojas y constituye la principal mena de aluminio.

Es un residuo producido por la meteorización de las rocas ígneas en condiciones geomorfólicas favorables.

Ese mismo año, del 2019, Venezuela certificó y tiene la primera reserva mundial de diamantes del mundo con unos 1020 millones de quilates, sin embargo está todavía no ha sido reconocida como tal y en el Ranking de los países con mayores reservas de diamantes del 2022 sigue liderando Rusia con 600 millones, Botswana con 300 y República Democrática del Congo en 150 millones.

Ahora, Venezuela posee Rodio que es un metal duro de color blanco plateado que a menudo se encuentra en los minerales de platino.

Y a pesa que el 80% de sus reservas de este mineral están en Sudáfrica, nuestros país tiene unas reservas para nada despreciables.

Venezuela, además, es el país latinoamericano con mayores reservas de oro; nuestra nación cuentan con unas 161 toneladas de oro de acuerdo a un balance de septiembre de 2022.

También poseemos el 3% de las reservas de hierro del planeta y poseemos una capacidad instalada de sólo el 0,9 % de la producción mundial (23 Mt).

En fin, son muchas cosas que posee el territorio venezolano, solo hace falta voluntad y capacidad de trabajo para explotar todas las potencialidades que posee nuestra nación.

¡Se tenía que decir y se dijo!

jueves, 13 de abril de 2023

Semana Santa / Williams Caballero





Terminó la Semana Santa y nos queda realizar un análisis, lo más breve posible, de los resultados económicos de este asueto.

A pesar de los problemas que aún subsisten en la dinámica venezolana, fue – por lo menos – interesante observar como hubo una relativa movilidad de temporadistas hacia el oriente venezolano.

Vi varias playas repletas de bañistas, vi movimiento en los centros comerciales y en los restaurantes; sin embargo – al ojo por ciento – creo que aún no hemos llegado a la meta deseada de turistas recibidos.

Es necesarios aclarar que el grueso de los visitantes del estado Anzoátegui fueron resultado de la movilización interna, es decir, de vacacionistas de otros estados de Venezuela.

E, incluso, debemos afirmar que muchos bañistas de playas de la zona norte-oeste del estado provenían de la misma región. Entiéndase, personas de Barcelona o Puerto La Cruz que se movieron hacia la línea de costa, eje Lechería-Puerto Píritu–Guanta.

También hubo un interesante flujo de personas hacia la isla de Margarita, pues, vi imágenes de varias playas, como Parguito, llenas de vacacionistas que disfrutaban de esas aguas exquisitas.

Todo este movimiento genera un circulante económico que oxigena la economía, le da vitalidad al comercio y despierta el sistema económico nacional, es por ello que debe ser aplaudido.

Sin embargo, lo repetimos, aún nos falta mucho por hacer en materia de turismo, aún necesitamos generar mayores atractivos en todos los sentidos para ser un destino realmente competitivo, empezando por concientizar a los anzoatiguenses.

Debemos explicarle a los ciudadanos y comerciantes que un turista no es una víctima, como algunos parecen que piensan, un turista es un tesoro y como tal debe ser cuidado y respetado.

Algunos creen que los turistas son para exprimirlos a través de la especulación, el robo encubierto o peor aún mediante el atraco a mano armada.

Todos estos delitos deben ser penados, no solo por el delito en sí, sino por el efecto negativo que causa al turismo y a la imagen del país.

Debemos estructurar una cultura del servicio, una identidad turística que se encarne en una actitud en sintonía con un estado turístico que sepa ser anfitrión, en lo cual aún estamos en pañales.

No obstante, a pesar de todo lo que nos falta por recorrer, creo que estamos por buen camino.

¡Se tenía que decir y se dijo!

martes, 4 de abril de 2023

Anzoátegui / Williams Caballero





El estado Anzoátegui es una total belleza por donde usted lo mire; si observamos hacia el Mar Caribe, nuestro estado posee unas islas encantadoras.

Las islas Picudas, las islas del Mono, las islas Borrachas, las isletas de Píritu, islas Chimanas. Paraísos enclavados en pleno mar que enamoran a cualquier que las visite.

La línea costera anzoatiguense es infinitamente hermosa; desde Boca de Uchire hasta Guanta, las playas son lindas, cálidas y perfectas.

La Bahía de Pozuelos es un encanto total; las playas de Lechería son perfectas para practicar diversas disciplinas deportivas acuáticas, y aún tenemos el compromiso de descubrir y disfrutar la línea costera barcelonesa.

No obstante, Anzoátegui no es solo playa, arena y mar; en la zona rural de Sotillo (Puerto La Cruz) tenemos a “Canaimita” una espectacular caída de agua, prácticamente virgen, un lugar cautivante que el Gobierno de Luis José Marcano viene impulsando en su plan de desarrollo turístico.

En esa misma zona tenemos un área donde están unos “rápidos” perfectos para la práctica de la disciplinas con el kayak y muchísimo más; incluso una oquedad o hueco muy profundo donde han descubiertos especies poco comunes. 

Hacia la zona sur del estado encontramos el área llanera: sí porque Anzoátegui también es llano. En el Municipio Miranda (Pariaguán) tenemos zonas perfectas para el turismo campestre, ni hablar de las márgenes del Río Orinoco en los municipios Independencia y Monagas.

Hacia la zona oeste (Píritu, Puerto Píritu, Clarines, Boca de Uchire, Valle Guanape, Onoto) tenemos la unión del Anzoátegui costero con el Anzoátegui colonial y el agrícola. 

Los anzoatiguenses tenemos en nuestras manos el potencial maravilloso de una tierra que une historia, playas, tradiciones, llano, ríos y agricultura. 

¿Ustedes se imaginan si volvemos a desarrollar la producción de maní en la Mesa de Guanipa, y hacer como una especie de Hacienda manicera donde los turistas puedan visitar, algo así como la Hacienda Santa Teresa? Sería un espectáculo total.

O hacer una ruta religiosa (con las iglesias coloniales del estado, incluyendo las reliquias que existen en el estado); o la ruta del petróleo donde podamos traer personas a conocer cómo ha sido la historia de la explotación del crudo en el estado. Todo esto sería genial.

Es mucho lo que podemos hacer en materia de turismo en Anzoátegui, y es muchísimo lo que nos falta por hacer; sin embargo, el gobernador Luis Jose Marcano ha dado unos pasos importantes en esta materia.

¡Se tenía que decir y se dijo!

Incertidumbre || José Dionisio Solórzano

Sintaxis Política  Venezuela está sumergida en un océano de dudas y miedos. Las declaraciones de los actores políticos en pugna empeoran día...